Grand Theft Auto 6 viene de atravesar una de las semanas más turbulentas de su desarrollo. Un grupo de hackers autodenominado "CyberLeek" comenzó a filtrar material del juego, entre mecánicas, locaciones y otros assets, en el peor momento posible: apenas unos días antes de que Rockstar tuviera programado mostrar un adelanto extendido en Netflix.
Ante la magnitud de la filtración, Rockstar decidió romper el silencio. En un comunicado publicado en sus redes sociales, el estudio reconoció que la situación fue "un golpe muy duro para todo el equipo" y que "obviamente no es la forma en la que queríamos que vieran el juego después de todo este tiempo". La compañía también se disculpó por las demoras en terminar el juego y en compartir información oficial, aunque dejó en claro que hay novedades importantes por venir.
Rockstar aseguró estar "muy entusiasmada" por el adelanto que se estrena este jueves y remarcó que, como en todo lo que hace, buscará "superar las expectativas" de la comunidad. Además, pidió paciencia pese a los spoilers ya circulando: la compañía espera que los jugadores prefieran esperar a experimentar el juego completo el 19 de noviembre, fecha de lanzamiento. El comunicado cerró con un agradecimiento a quienes enviaron mensajes de apoyo durante la semana, remarcando que el juego se hace pensando en esa comunidad.
Mientras tanto, Take-Two Interactive, la compañía matriz de Rockstar, ya había dado un paso legal en paralelo: presentó citaciones judiciales contra Microsoft, Discord y X para intentar identificar a los responsables de las filtraciones, solicitando datos de cuentas vinculadas a OneDrive y Xbox. Según la empresa, el objetivo es únicamente "proteger sus derechos", en una causa que promete seguir dando que hablar en las próximas semanas.




