El estudio escocés Build a Rocket Boy, responsable de MindsEye, encaminó un cierre definitivo de sus operaciones, luego de que varios de sus empleados confirmaran en redes sociales que su paso por la compañía había llegado a su fin.
El desenlace llegó después de una nueva tanda de despidos que afectó a cerca de 170 personas, la tercera del año tras los recortes de marzo y de mediados de 2026, que ya habían reducido la plantilla del estudio a unos 80 trabajadores.
Una representante de Recursos Humanos de la compañía señaló que permanecería en su puesto "hasta el final" para ayudar a cerrar la operación, aunque Build a Rocket Boy todavía no emitió un comunicado oficial que confirme el cierre.
MindsEye había salido a la venta en 2025 como una aventura de mundo abierto para un solo jugador, pero recibió críticas negativas y no logró despegar comercialmente. El CEO Mark Gerhard atribuyó el fracaso a un supuesto "espionaje y sabotaje corporativo organizado", una denuncia que la compañía afirmó tener en proceso legal.